Según nos ha hecho saber un compañero de Sevilla a través de ADATE, desde la Junta de Andalucía se promueve la nueva titulación de Ingeniería de Edificación a través de las universidades públicas de Sevilla y Granada de una manera unificada y a un precio de unos 800 euros, además de obtener reconocimiento por experiencia profesional.
Sin duda, un paso más hacia la adaptación de nuestra titulación al espacio europeo, en este caso "casi" directa, a la vez que supone la intervención de la Administración para el ordenamiento de las titulaciones y no las universidades que, como han demostrado, sólo han sabido aprovechar el vacío en la regulación de los cursos de adaptación para vender créditos.
Aún así, creo que se trata sólo de un paso más en la buena dirección, es decir, el reconocimiento directo de la Arquitectura Técnica a Grado para seguir ejerciendo de Arquitectos Técnicos. Ya veremos cómo acaba esto y cómo reaccionan, si lo hacen, el resto de Comunidades Autónomas.
Os dejo el enlace del documento remitido por el Presidente del Colegio de Sevilla.
Seguiremos informando.
martes, 25 de enero de 2011
martes, 11 de enero de 2011
AUGURIOS 2011
Pues eso. Simplemente augurios 2011. Y eso que es relativamente fácil tomar partido por los buenos o los malos: según mis propias indagaciones entre compañeros, en lo que llevamos de año la mayoría se inclina por un sector que se va a mantener más o menos igual (de mal) que el 2010. Unos cuantos, se dejan llevar una vez más por el catastrofismo de los últimos años y predicen el cataclismo, con la retirada de ayudas del gobierno a la deducción por compra de vivienda, la poca capacidad de ahorro de las famílias que podrían invertir y los últimos cambios legislativos de la profesión. Y por último, unos pocos, entre los que creo considerarme incluido, que confían en que peor que el año pasado ya no podremos estar y que, finalmente, el sentido común acabará imponiéndose sobre la adaptación directa de nuestra titulación a grado, que los cambios legislativos también acabarán por favorecer la profesión o que la entrada en vigor del decreto sobre las Inspecciones técnicas en los edificios existentes nos darán algo de aire a todos.
Quizás es por optimismo personal, pero prefiero acabar con buenos augurios para el 2011, eso sí, con moderación.
Quizás es por optimismo personal, pero prefiero acabar con buenos augurios para el 2011, eso sí, con moderación.
viernes, 17 de diciembre de 2010
ASAMBLEA 15 DICIEMBRE. IMPRESIONES
El pasado miércoles 15 de diciembre asistí a la Asamblea Ordinaria de Colegiados de Barcelona. En primer lugar, me sorprendió que la primera intervenció de la presidenta fué para comentar que, aunque no se incluyó finalmente en el orden del día el punto que propusimos sobre la "situación real y legal de la titulación de grado", se consideró nuestra propuesta que se debía comentar más tarde, en el informe habitual de la junta.
Un pequeño problema: de 3 horas y 45 minutos de asamblea, 3 horas y 40 minutos fueron de crisis, o sea, de la ingeniería de edificación unos 5 minutitos que creo, aún así suficientes.
Mis primeras impresiones es que el Colegio reconoce estar en un momento de profundos cambios en diferentes ámbitos. Está pendientes de las próximas sentencias judiciales que van a caer en breve sobre la denominación de ingeniería y los cursos de adaptación, así como de la respuesta de los juzgados al recurso que ha presentado el Consell de Col.legis de Catalunya a la orden de retirar la denominación de ingeniería de las fachadas, los documentos, los calendarios y hasta de los bolis. Paralelamente, también pendientes de la posible reinterpretación de la ley Omnibus sobre colegiación y visados, la consideración de las universidades catalanas de la experiencia profesional a tener en cuenta....En definitiva, cambios importantes que me parece van a estar cerca de nuestras espectativas.
Y por si me parece poco, me han invitado a participar en una pseudocomisión de arquitectos técnicos expertos en diferentes ámbitos de la profesión y con diferentes puntos de vista sobre el presente y el futuro. Creo, por los diferentes puntos de vista, que igual ya me conocen.
Observación: en las cerca de 4 horas de asamblea, se pronunció unas 100 veces la denominación "aparejador", y una 5 veces "ingenieria de edificación". Yo creo que es significativo.
Seguiremos informando.
Un pequeño problema: de 3 horas y 45 minutos de asamblea, 3 horas y 40 minutos fueron de crisis, o sea, de la ingeniería de edificación unos 5 minutitos que creo, aún así suficientes.
Mis primeras impresiones es que el Colegio reconoce estar en un momento de profundos cambios en diferentes ámbitos. Está pendientes de las próximas sentencias judiciales que van a caer en breve sobre la denominación de ingeniería y los cursos de adaptación, así como de la respuesta de los juzgados al recurso que ha presentado el Consell de Col.legis de Catalunya a la orden de retirar la denominación de ingeniería de las fachadas, los documentos, los calendarios y hasta de los bolis. Paralelamente, también pendientes de la posible reinterpretación de la ley Omnibus sobre colegiación y visados, la consideración de las universidades catalanas de la experiencia profesional a tener en cuenta....En definitiva, cambios importantes que me parece van a estar cerca de nuestras espectativas.
Y por si me parece poco, me han invitado a participar en una pseudocomisión de arquitectos técnicos expertos en diferentes ámbitos de la profesión y con diferentes puntos de vista sobre el presente y el futuro. Creo, por los diferentes puntos de vista, que igual ya me conocen.
Observación: en las cerca de 4 horas de asamblea, se pronunció unas 100 veces la denominación "aparejador", y una 5 veces "ingenieria de edificación". Yo creo que es significativo.
Seguiremos informando.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Engaño a los aparejadores: MUSAAT
Difundo este interesante escrito de Manuel Marrón Antón, arquitecto y aparejador, sobre Musaat:
Los Colegios de Aparejadores siempre han gestionado el seguro de responsabilidad civil de los colegiados y siempre nos han garantizado, igual que hacen otros colegios profesionales, que cuando nos jubiláramos o quedáramos inválidos, ya no tendríamos que pagar para mantener la cobertura que teníamos cuando trabajábamos. Es un derecho adquirido después de haber pagado durante toda nuestra vida laboral al Colegio y a la aseguradora MUSAAT.
Pero ahora hemos podido descubrir que nos habían engañado, puesto que habían adoptado las cautelas jurídicas necesarias para poder modificar esta situación, cuando les conviniera, sin previo aviso y sin tener que dar ninguna explicación. La motivación económica de este engaño es evidente, ya que nadie habría contratado la póliza a una aseguradora que le hubiera informado que debería continuar pagando la prima, durante doce años después de cesar en la actividad, cuando ya no podría repercutir en sus honorarios, ni desgravar fiscalmente, un gasto tan importante.
Según parece, los Colegios y la aseguradora MUSAAT, a pesar de haber ingresado cantidades astronómicas de dinero durante los muchos años que ha durado la “burbuja inmobiliaria”, ahora tienen problemas económicos. Para resolverlos, en lugar de recortar los privilegios de las personas que han hecho del complejo corporativo un excelente “modus vivendi”, han decidido abusar del sector más indefenso de nuestro colectivo. No se han atrevido a suprimir la gratuidad del seguro de los inválidos y jubilados, pero han inventado un procedimiento muy ingenioso para conseguir resultados parecidos: han recortado drásticamente su cobertura, advirtiendo que, quien quiera mantener la que tenía, tendrá que volver a pagar y lo tendrá que hacer durante muchos años. Y, en algunos casos, tendrán que continuar pagando sus herederos.
Ante la indignación que ha provocado este hecho, los responsables (aseguradora MUSAAT, Colegios y Consejo Superior de Colegios) han optado por tirar pelotas fuera y echarse la culpa unos a otros, a pesar de haber actuado concertadamente. Algo normal si se considera que todos esos organismos están controlados por las mismas personas. Sirva de ejemplo el Colegio de Barcelona, cuya presidenta es vicepresidenta del Consejo Superior de Colegios y, también, vicepresidenta de la aseguradora MUSAAT.
La presidenta del Colegio de Barcelona, como los dirigentes de otros Colegios, ha practicado una estrategia basada en los hechos consumados. En lugar de cumplir con su obligación de defender nuestros intereses, informar a todos los colegiados sobre lo que se estaba tramando y promover un debate sobre la agresión más grave contra los derechos de nuestro colectivo que se han perpetrado en la historia del Colegio, ha preferido actuar con opacidad, ocultando tanto la gestión como la resolución de este asunto, intentando que los afectados futuros no descubran lo que ha ocurrido hasta el momento de jubilarse o cuando queden inválidos. En un momento en que, por la falta de alternativas, su indefensión será absoluta y se verán obligados a doblegarse ante este abuso. De esta manera han procurado que la reacción se limite a los profesionales inactivos que ya están perjudicados y no se sumen a la misma los que lo estarán en el futuro.
Dado que este asunto afecta a todos los aparejadores, arquitectos técnicos e ingenieros de la construcción, convendría aportar ideas sobre las acciones jurídicas y de otro tipo que se pueden promover para oponerse, urgentemente, a una maniobra tan burda. Y para exigir responsabilidades a los que la han perpetrado. Por cierto, si lo que se ha hecho en el caso de los aparejadores queda impune ¿cuánto tardará la aseguradora de los arquitectos en modificar las condiciones de su póliza y hacer lo mismo que la MUSAAT?
Los Colegios de Aparejadores siempre han gestionado el seguro de responsabilidad civil de los colegiados y siempre nos han garantizado, igual que hacen otros colegios profesionales, que cuando nos jubiláramos o quedáramos inválidos, ya no tendríamos que pagar para mantener la cobertura que teníamos cuando trabajábamos. Es un derecho adquirido después de haber pagado durante toda nuestra vida laboral al Colegio y a la aseguradora MUSAAT.
Pero ahora hemos podido descubrir que nos habían engañado, puesto que habían adoptado las cautelas jurídicas necesarias para poder modificar esta situación, cuando les conviniera, sin previo aviso y sin tener que dar ninguna explicación. La motivación económica de este engaño es evidente, ya que nadie habría contratado la póliza a una aseguradora que le hubiera informado que debería continuar pagando la prima, durante doce años después de cesar en la actividad, cuando ya no podría repercutir en sus honorarios, ni desgravar fiscalmente, un gasto tan importante.
Según parece, los Colegios y la aseguradora MUSAAT, a pesar de haber ingresado cantidades astronómicas de dinero durante los muchos años que ha durado la “burbuja inmobiliaria”, ahora tienen problemas económicos. Para resolverlos, en lugar de recortar los privilegios de las personas que han hecho del complejo corporativo un excelente “modus vivendi”, han decidido abusar del sector más indefenso de nuestro colectivo. No se han atrevido a suprimir la gratuidad del seguro de los inválidos y jubilados, pero han inventado un procedimiento muy ingenioso para conseguir resultados parecidos: han recortado drásticamente su cobertura, advirtiendo que, quien quiera mantener la que tenía, tendrá que volver a pagar y lo tendrá que hacer durante muchos años. Y, en algunos casos, tendrán que continuar pagando sus herederos.
Ante la indignación que ha provocado este hecho, los responsables (aseguradora MUSAAT, Colegios y Consejo Superior de Colegios) han optado por tirar pelotas fuera y echarse la culpa unos a otros, a pesar de haber actuado concertadamente. Algo normal si se considera que todos esos organismos están controlados por las mismas personas. Sirva de ejemplo el Colegio de Barcelona, cuya presidenta es vicepresidenta del Consejo Superior de Colegios y, también, vicepresidenta de la aseguradora MUSAAT.
La presidenta del Colegio de Barcelona, como los dirigentes de otros Colegios, ha practicado una estrategia basada en los hechos consumados. En lugar de cumplir con su obligación de defender nuestros intereses, informar a todos los colegiados sobre lo que se estaba tramando y promover un debate sobre la agresión más grave contra los derechos de nuestro colectivo que se han perpetrado en la historia del Colegio, ha preferido actuar con opacidad, ocultando tanto la gestión como la resolución de este asunto, intentando que los afectados futuros no descubran lo que ha ocurrido hasta el momento de jubilarse o cuando queden inválidos. En un momento en que, por la falta de alternativas, su indefensión será absoluta y se verán obligados a doblegarse ante este abuso. De esta manera han procurado que la reacción se limite a los profesionales inactivos que ya están perjudicados y no se sumen a la misma los que lo estarán en el futuro.
Dado que este asunto afecta a todos los aparejadores, arquitectos técnicos e ingenieros de la construcción, convendría aportar ideas sobre las acciones jurídicas y de otro tipo que se pueden promover para oponerse, urgentemente, a una maniobra tan burda. Y para exigir responsabilidades a los que la han perpetrado. Por cierto, si lo que se ha hecho en el caso de los aparejadores queda impune ¿cuánto tardará la aseguradora de los arquitectos en modificar las condiciones de su póliza y hacer lo mismo que la MUSAAT?
lunes, 6 de diciembre de 2010
¿ASAMBLEA DEL COLEGIO O DE COLEGIADOS?
Según tenía entendido, las Asambleas de colegiad@s, su nombre así lo indica, deberían servir para que los colegiados puedan exponer sus inquietudes, proponer acuerdos o someter a votación alguna propuesta. Según me ha comunicado recientemente la secretaría del Colegio de Barcelona, parece que en la próxima asamblea no va a ser así, ya que se ha desestimado mi propuesta de incorporar en el orden del día un punto en el que se pudiera tratar entre los colegiados la adaptación de nuestra titulación a Grado. De manera muy diplomática, dirigen mis inquietudes al turno de ruegos y preguntas que, como en la última asamblea, consiste en levantarse de la silla ya hartos de hablar de déficit, presupuestos (que no se cumplen), previsiones económicas, crisis...O sea que, como en la mayoría de colegios en sus respectivas asambleas de final de año, tampoco en Barcelona parece que interese dar la palabra a quienes defendemos la titulación y la profesión de Arquitecto Tècnico por encima de intereses oscuros, o sea, económicos. Nos hemos quedado de nuevo sin la oportunidad de debatir el tema entre los compañeros colegiados y sin poder acordar o votar nada, ya que parece que esta Asamblea, de nuevo, no va a ser de los colegiados, sino del colegio. miércoles, 1 de diciembre de 2010
ASAMBLEAS COLEGIALES DICIEMBRE
Ayudo a la difusión de información de UPAAT sobre las asambleas colegiales que muchos de nosotros vamos a celebrar este mes.
Fuente: UPAAT


Se ha solicitado en casi todos los colegios la inclusión, en las asambleas a celebrar ahora en diciembre, de un punto en el orden del día sobre la adaptación. Esta inclusión esta motivada por la necesidad de que sean las asambleas colegiales las que decidan sobre el futuro de nuestra profesión, y no tomen la decisión POR TODOS solamente UNOS POCOS señores.
La mayoría de las directivas colegiales han ignorado a sus colegiados y las peticiones realizadas, pero algunas como la del colegio de Zamora han incluido el punto propuesto en el orden del Día.http://www.facebook.com/photo.php?pid=422523&o=all&op=1&view=all&subj=141194713380&id=1741687436
OS CONVOCAMOS A TODOS A ACUDIR A LAS ASAMBLEAS ORDINARIAS QUE SE CELEBRARÁN EN ESTE MES, YA SEA PARA PEDIR EXPLICACIONES EN EL TURNO DE RUEGOS Y PREGUNTAS Ó PARTICIPAR EN LOS COLEGIOS QUE SI HAN ACEPTADO.
PASALO.......!!!!!!!!!
domingo, 28 de noviembre de 2010
Inspección técnica de edificios de viviendas
El pasado dia 26 se publicó en el DOGC el Decreto 187/2010 sobre la inspección técnica de los edificios de viviendas, obligatorio para todos aquellos edificios de más de 45 años. Una buena oportunidad de trabajo para muchos de nosotros, que ya esperamos la entrada en vigor de la aplicación del Decreto, así como los convenios que se pueden ofertar entre la administración y los propietarios, donde esperamos estar representados como colectivo.
Sólo hago un par de observaciones: En primer lugar, en el artículo 7, se define la inspección y el personal inspector, que deberá ser personal técnico con la "titulación de arquitecto, aparejador, arquitecto técnico o ingeniero de edificación". ¿No hubiera sido más lógico por parte del legislador asignar la competencia de las inspecciones al personal técnico cuya profesión regulada por ley es la de arquitecto o arquitecto técnico? ¿Porqué se tiene que hacer referencia a una titulación cuya denominación ha sido retirada por el T.S?
En segundo lugar, ante una posible demanda de un parque importantísimo de edificios, supongo que también estaría bien sentar unos baremos de honorarios orientativos, por antigüedad, superfície, etc., antes de que convirtamos entre todos estas inspecciones en un nuevo frente de lucha económica entre los técnicos, como en la que se ha convertido el certificado de habitabilidad, con unos precios que dudo mucho que lleguen a cubrir los costes de emitir y tramitar las cédulas. Me consta en este sentido que, en los casos en los que se facturan los honorarios con los baremos orientativos que todos usabamos hace un par o tres de años, se han llegado a considerar como "abusivos" ahora que somos capaces de ofertar el trabajo por una tercera parte de lo que solíamos hacer antes...
No sé, quizás pienso demasiado como colectivo y no como colegiado...
Sólo hago un par de observaciones: En primer lugar, en el artículo 7, se define la inspección y el personal inspector, que deberá ser personal técnico con la "titulación de arquitecto, aparejador, arquitecto técnico o ingeniero de edificación". ¿No hubiera sido más lógico por parte del legislador asignar la competencia de las inspecciones al personal técnico cuya profesión regulada por ley es la de arquitecto o arquitecto técnico? ¿Porqué se tiene que hacer referencia a una titulación cuya denominación ha sido retirada por el T.S?
En segundo lugar, ante una posible demanda de un parque importantísimo de edificios, supongo que también estaría bien sentar unos baremos de honorarios orientativos, por antigüedad, superfície, etc., antes de que convirtamos entre todos estas inspecciones en un nuevo frente de lucha económica entre los técnicos, como en la que se ha convertido el certificado de habitabilidad, con unos precios que dudo mucho que lleguen a cubrir los costes de emitir y tramitar las cédulas. Me consta en este sentido que, en los casos en los que se facturan los honorarios con los baremos orientativos que todos usabamos hace un par o tres de años, se han llegado a considerar como "abusivos" ahora que somos capaces de ofertar el trabajo por una tercera parte de lo que solíamos hacer antes...
No sé, quizás pienso demasiado como colectivo y no como colegiado...
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