El mal ejemplo de la administración: edificios públicos sin mantenimiento y una ley que solo se exige al ciudadano
Por Miquel Àngel Delgado, Arquitecto Técnico La normativa es clara: los edificios deben mantenerse. El Libro del Edificio , los planes de mantenimiento y las inspecciones periódicas no son recomendaciones, sino obligaciones legales. Sin embargo, basta con pasear por cualquier ciudad para comprobar una realidad incómoda: muchos edificios de la administración pública no cumplen aquello que se exige a los particulares . Fachadas degradadas, cubiertas en mal estado, filtraciones, instalaciones obsoletas o cerramientos provisionales que se eternizan. Todo ello en edificios que deberían ser ejemplo de conservación, seguridad y buena gestión. 📘 El Libro del Edificio: obligatorio… para algunos A los propietarios privados se les exige disponer del Libro del Edificio, conservarlo, actualizarlo y seguir las pautas de mantenimiento que contiene. Se les advierte —con razón— de que mantener es más barato que reparar , y de que la falta de conservación puede derivar en responsabilidades ...